martes, 18 de septiembre de 2007

comenzando a echar de menos el verano

Relajate, relajate el sonido de las olas, un porrino en la mano y 100 metros de soledad. Tus recuerdos ya no están frustrados y la buenaventuranza, las risas, la amistad y la sorpresa sorprendente se bañan.
No puedes parar de sonreir, pero tienes unas ganas tremendas de llorar. Se seca la boca, el chirrido y los grillos se vuelven monotonia y las canciones van al ritmo de las olasbañadas en la luz de la luna.
Buenas noches